Charming Roses
“Florecemos donde Dios nos pone, con integridad, legado y encanto”
La familia Tipanluisa innova: cultivan rosas en Cayambe, una zona ganadera. Enfrentan oposición, pero sostienen el sueño.
Venden a postcosechas. La flor es reconocida por su “encanto”. Sufren estafas y el colapso de invernaderos.
Pandemia: deciden exportar. El 25 de mayo nace CHARMING ROSES en una reunión familiar.
Primer año de exportación próspero. Crecen con fuerza, confirmando el camino correcto.
Fallece Jaime Rodrigo Tipanluisa, fundador, a causa de COVID-19. Un golpe durísimo.
Crisis Rusia-Ucrania. Aprendizaje clave: diversificar destinos. Resiliencia en el ADN.
Un año después del fallecimiento, la empresa despega. Colegas y clientes buscan las rosas.
Exportan a ~16 países. Renuevan infraestructura, valoran a colaboradores como familia.
Sueñan con cultivo propio, bodega en exterior. Dios como guía, honrando a Jaime.
